viernes, 27 de marzo de 2020
martes, 17 de marzo de 2020
Los "idus de marzo"
Que los españoles nos quedáramos confinados en casa, un día tras otro, hubiera sido cuestión impensable hasta hace poco, pero lo estamos haciendo. Nuestra idiosincrasia nos diferencia y nos distingue, tendemos a la exageración, a la hipérbole expresiva. Nos tocamos al hablar, nos abrazamos y besamos efusivamente, gesticulamos abiertamente, somos parte de esa etiqueta geográfico-social llamada "carácter latino", que nos lleva a comportarnos con los demás de manera familiarmente cordial, sin medir las distancias físicas, algo que puede llegar a intimidar a personas de otros países con culturas menos expresivas en los modos y normas de comportamiento sociales.
Pues bien, ante una nueva situación hasta hace pocos días impensable, peligrosa y extraña para nosotros, hemos sido capaces, una vez más, de dejar claro que somos mucho más lúcidos, competentes, tenaces y constantes de lo que solemos demostrar habitualmente, y que nuestra naturaleza festiva no es óbice para que, en situaciones críticas, demostremos nuestra capacidad de empatía, de generosidad y sentido del deber.
Una enfermedad nueva (y no voy a mencionar su nombre porque no se lo merece), ante la que los científicos y médicos se encuentran prácticamente desarmados, ha sido el detonante del estado en que nos encontramos: privados de algunas de nuestras libertades esenciales por unos días, protegidos y amparados por el personal sanitario, por la seguridad del estado, por todos aquellos que siguen trabajando para que la mayoría de nosotros podamos seguir disfrutando de los servicios esenciales. Hemos comprendido que nos va mucho en ello, nuestra salud y la de los nuestros, nuestras vidas y nuestro futuro.
Que nuestra economía está y estará por los suelos, que vamos a tener que hacer sacrificios enormes para reflotarla, lo sabemos. Que el enclaustramiento en nuestras casas va a durar más de lo que inicialmente se preveía, también. Lo sabemos y apechugamos con ello, conscientes de que tendremos que trabajar mucho y muy duro. Aún así, enfrentamos la situación con paciencia, con sentido de la responsabilidad, con imaginación y, por qué no, con dosis de buen humor.
El año 2020 no comenzó bien para nosotros. Cuando nos comimos las uvas, el pasado 31 de diciembre, junto con los propósitos, pensamos en todas aquellas cosas buenas que queríamos que nos sucediesen, pero el mes de enero fue el comienzo de un mal sueño que se ha convertido en pesadilla en marzo.
Para los romanos, marzo era un momento de grandes cambios. Dedicado al dios Marte (de ahí su nombre)-, era el comienzo de la primavera, de un nuevo ciclo y, por ende, el tiempo en que comenzaban sus campañas de guerra. Los idus de marzo fueron siempre de buen augurio para ellos hasta que llegaron los más famosos de la historia, el día en que asesinaron a Julio César. Fue el 15 de marzo del año 44 a. de C. y, por esas casualidades del devenir, fue tan solo unas horas antes del 15 de marzo de 2020 cuando se decretó que las calles de nuestro país murieran un poco, que se vaciaran y quedaran desiertas de los ruidos de los coches, de las prisas y conversaciones de los viandantes; de las luces de los letreros luminosos de cines, teatros, bares, restaurantes y tiendas; de los juegos y paseos por los parques y jardines; de las idas y venidas de los estudiantes. Que perdieran, en fin, los sonidos de la vida.
Ahora, esa vida, la nuestra, está escondida en nuestras casas, a resguardo, protegida para proteger. Atendamos a nuestra razón y a nuestro instinto de supervivencia. Convirtamos nuestros particulares "idus de marzo" en una batalla ganada.
#yomequedoencasa
jueves, 16 de enero de 2020
Grandes compositores de bandas sonoras para el cine.
Hay películas cuyas bandas sonoras se nos han quedado grabadas. La música va innegablemente unida a las imágenes, enfatiza los momentos y envuelve la historia de manera que no podemos recordar la una sin la otra. Los compositores de música de cine nos han dado obras inolvidables. Músicos como Ennio Morricone, Jonh Barry, Hanzs Zimmer, Vangelis, Jarre y otros muchos, han dotado a las películas en las que han intervenido de una esencia especial.
En principio, la música interviene acompañando a la narración, sirve para crear el clima, resaltar un momento determinado de la acción, pero, a veces, las bandas sonoras son, por sí mismas, obras maestras que han superado a la película para la que fueron creadas. Las miradas, los gestos, los momentos de acción o de suspense, aumentan en intensidad y en fuerza gracias a la música, que es capaz de conmovernos -al punto de las lágrimas, en ocasiones-, de divertirnos o de generar la tensión necesaria e incluso miedo ante las escenas que nuestros ojos están viendo o van a ver.
En la siguiente relación, quedan recogidas algunas bandas sonoras que forman parte de la historia del Cine. Indudablemente, tendemos a recordar siempre aquellas que son tan conocidas que están en cualquier relación que se haga referida al tema, por imprescindibles. En esta ocasión, recogemos otras, igual de memorables.
- BSO de "Nacida Libre". 1966. Su compositor, John Barry (Inglaterra,1933-2011), ganó el Óscar a la mejor banda sonora por este tema y es también el autor de los conocidos temas de las películas del agente más famoso del mundo, 007 y de la estupenda "El león en invierno".
- BSO de "Blade Runner". 1982. Compositor: Vangelis, músico griego nacido en 1943, famoso a nivel mundial por este tema y por otros tan conocidos como "Carros de Fuego", "1492, La Conquista del Paraíso" o la serie "Cosmos", del científico Carl Sagan.- BSO de "Taxi Driver". 1977. Compositor: Bernard Herrman, de quien todos conocemos su famosa obra para "Psicosis", sobre todo, la escena de la ducha, realmente escalofriante.
- BSO de "Dunkerque". 2017. Compositor: Hans Zimmer, autor de las magníficas "Gladiator", "La Delgada Línea Roja", "El Rey León"y la estupenda "Rain Man".
- BSO de "Pasaje a la India". 1984. Su autor, Maurice Jarre, es conocido a nivel mundial por "Laurence de Arabia", "Doctor Zhivago" y "Gorilas en la niebla", entre otras. Es de resaltar que la música de "Pasaje a la India" recuerda muchísimo al tema que compuso para la fabulosa película "La Hija de Ryan", de David Lean, del año 1970.
- BSO de "Salvar al soldado Ryan". 1998. Hablar de su compositor, John Williams (Nueva York, 1932), es hablar de una larguísima, fructífera y espléndida carrera en el cine. Por citar algunas de las películas que han contado con su conmovedora música, podemos hablar de títulos como "E.T.", "Superman", la saga de "Star Wars" y la de "Indiana Jones", "El Imperio del Sol", "El Turista Accidental", "Parque Jurásico", "Memorias de una Geisha" y la estremecedora "La Lista de Schindler".miércoles, 4 de diciembre de 2019
CINE Y LIBROS PARA UN BUEN INVIERNO
El invierno está llegando y tendremos ante nosotros meses de días cortos y noches largas, propicios para sentarnos a ver buen cine y leer. Como gustos hay tantos como colores, las recomendaciones son, precisamente eso, recomendaciones, llamadas a la sintonía con aquellas obras que no elegiríamos habitualmente. Aquí quedan unos cuantos títulos, por aquello de mirar un poco más allá, de abrir el abanico.
Películas:
- The Lunchbox. India. Del director Ritesh Batra, año 2003.
"Dabba" -en su título original-, es una historia intimista, de personas que viven en soledad en medio de la multitud, una mezcla de los colores, los sonidos y los olores de la India rutinaria, que no anodina. Un hombre recibe en su trabajo, por error, una lata de comida que una mujer ha preparado para su marido. Este error es el punto de arranque para que se establezca una relación entre ellos que hará que salgan a la luz sus fantasías y sus miedos.
"Dabba" -en su título original-, es una historia intimista, de personas que viven en soledad en medio de la multitud, una mezcla de los colores, los sonidos y los olores de la India rutinaria, que no anodina. Un hombre recibe en su trabajo, por error, una lata de comida que una mujer ha preparado para su marido. Este error es el punto de arranque para que se establezca una relación entre ellos que hará que salgan a la luz sus fantasías y sus miedos.
- El gran baño (Le grand bain). Francia. Dirigida por Gilles Lellouche en 2018.
Una vez más, La receta de unir a varios personajes de diferentes ámbitos sociales, con vivencias totalmente distintas y formas dispares -opuestas, incluso-, de ver y afrontar la vida, funciona. Recordando a Full Monty o a Las Chicas del Calendario -con Helen Mirren-, por ejemplo, en El Gran Baño vemos a un grupo de hombres que deciden formar un equipo de natación sincronizada. La timidez, la depresión, la ira, el humor, la mala leche, forman un cóctel que entretiene y te hace pasar un buen rato.
Una vez más, La receta de unir a varios personajes de diferentes ámbitos sociales, con vivencias totalmente distintas y formas dispares -opuestas, incluso-, de ver y afrontar la vida, funciona. Recordando a Full Monty o a Las Chicas del Calendario -con Helen Mirren-, por ejemplo, en El Gran Baño vemos a un grupo de hombres que deciden formar un equipo de natación sincronizada. La timidez, la depresión, la ira, el humor, la mala leche, forman un cóctel que entretiene y te hace pasar un buen rato.
- Vida de familia. Chile, 2017. Dtores: Alicia Scherson y Cristián Jiménez.
Tu vida no te gusta, se presenta la ocasión de inventarte otra y lo haces, sin pensar en las consecuencias. Esta es la trama, en pocas palabras. El fondo es más complejo, desde luego. La película muestra una parte de la composición actual de la sociedad, de las relaciones que se establecen desde el yo individualista, compartiendo poco o nada de uno mismo con los demás. La fantasía toma el relevo de la realidad y, a partir de ahí, uno se miente a sí mismo y miente de cara a los otros en lo que es algo tan simple, importante y necesario como la búsqueda de la felicidad, de "un lugar en el mundo", como titula uno de sus libros el escritor italiano Fabio Volo.
Tu vida no te gusta, se presenta la ocasión de inventarte otra y lo haces, sin pensar en las consecuencias. Esta es la trama, en pocas palabras. El fondo es más complejo, desde luego. La película muestra una parte de la composición actual de la sociedad, de las relaciones que se establecen desde el yo individualista, compartiendo poco o nada de uno mismo con los demás. La fantasía toma el relevo de la realidad y, a partir de ahí, uno se miente a sí mismo y miente de cara a los otros en lo que es algo tan simple, importante y necesario como la búsqueda de la felicidad, de "un lugar en el mundo", como titula uno de sus libros el escritor italiano Fabio Volo.
- El bazar de las sorpresas (The Shop around the Corner). Película de 1940, dirigida por Ernst Lubitsch y protagonizada por James Stewart, Margaret Sullavan, Frank Morgan (El mago de Oz), y Felix Bressart, entre otros.
A toda lista de buen cine hay que añadir un clásico. Una tienda del centro de Budapest, es el escenario de una comedia deliciosa, en blanco y negro, que se desarrolla en los días previos a la Navidad (hecho que no implica sensiblerías típicas y tópicas de esta época). Enredo, humor, ironía y la sencillez magistral de los diálogos, todos los elementos necesarios para entretenernos y sacarnos una sonrisa.
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| E. Lubitsch, J. Stewart y M. Sullavan |
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| El Bazar de las sorpresas. 1940 |
Libros:
- La Tierra de la lluvia escasa. (The Land of Little Rain) (1903). Mary Austin, escritora norteamericana. En algunas ediciones aparece bajo el título "La Tierra de poca lluvia".
"La tierra de la lluvia escasa" es para quienes gustan de sentarse a disfrutar con una lectura exquisita. Mary Austin conoció de primera mano el territorio del Desierto de Mojave y a quienes lo habitaban y se empeñaban en poblar una tierra que no daba nada sino a base de tremendos sacrificios.
El lenguaje de la autora es poético, delicado y rico en matices. Las descripciones de la geografía de los lugares, de las plantas, de los indios pobladores de esas tierra, son instantáneas fotográficas. El libro requiere una lectura atenta, reposada y es una belleza para incluir en la biblioteca de cualquier lector.
Una novela negra que despista desde el principio hasta el
final. Una desaparición en el momento actual revive otros sucesos de años atrás. Una variedad de personajes peculiares se mueve en una trama que atrapa y que hace que no quieras dejar de leer.
Joël Dicker es un escritor suizo de 34 años. Ha publicado ya varios libros, entre ellos, La verdad sobre el caso Harry Quebert y El libro de los Baltimore. No tiene nada que envidiar a otros escritores ya consagrados de novela negra.
final. Una desaparición en el momento actual revive otros sucesos de años atrás. Una variedad de personajes peculiares se mueve en una trama que atrapa y que hace que no quieras dejar de leer.
Joël Dicker es un escritor suizo de 34 años. Ha publicado ya varios libros, entre ellos, La verdad sobre el caso Harry Quebert y El libro de los Baltimore. No tiene nada que envidiar a otros escritores ya consagrados de novela negra.
Para seguirlo:
@JoelDicker en Twitter
@joeldicker en Instagram
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- Los Bravos. 1954, Jesús Fernández Santos.
La vida de un pueblo de la montaña leonesa en época de posguerra en España. Cada personaje es un mundo y Fernández Santos refleja momentos sencillos de la vida cotidiana como lo que son en realidad para cada uno, su historia, su encrucijada personal que le une a sus vecinos o le aísla de ellos, según las circunstancias. Frente a quienes quieren superarse, prosperar, quienes buscan mejorar su futuro, aquellos que se quedan encerrados en la miseria de sus propios temores. Y todo ello, con la energía suficiente para poder sobrevivir, para ser bravos en una tierra aislada en una tierra de pobreza.
Recomendar "Viaje al interior..." es invitar a viajar por nuestra
historia. Fran Zabaleta, el autor, se pasó 80 días recorriendo diversos puntos de interior de España en su furgoneta, investigando, aprendiendo, conociendo los lugares y a sus gentes. El resultado es este libro, que nos ayuda a conocer la geografía de nuestro país, pero, sobre todo, la historia, dan diversa y rica que, a veces, se nos olvida, quizá porque nuestra capacidad de comprensión y nuestra memoria, no dan abasto.
historia. Fran Zabaleta, el autor, se pasó 80 días recorriendo diversos puntos de interior de España en su furgoneta, investigando, aprendiendo, conociendo los lugares y a sus gentes. El resultado es este libro, que nos ayuda a conocer la geografía de nuestro país, pero, sobre todo, la historia, dan diversa y rica que, a veces, se nos olvida, quizá porque nuestra capacidad de comprensión y nuestra memoria, no dan abasto.
Para seguir al autor:
@blocdefran en Twitter.
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Fran Zabaleta en Facebook.
miércoles, 13 de febrero de 2019
Terenci Moix.
El primer libro de Terenci Moix que llegó a mis manos fue No digas que fue un sueño. Este libro fue galardonado con el Premio Planeta en 1986 y a mí me lo regalaron en 1987. Yo había visto a Moix en programas de televisión, pero nunca se me había ocurrido leer alguna de sus novelas. No digas que fue un sueño me pareció una belleza y fue la puerta abierta que me condujo a querer conocer más sobre el escritor.
A partir de ese momento, procuraba verlo cuando participaba en algún programa de televisión, y también escuché algunas de sus intervenciones en programas de radio. Lo que más me llegó del personaje que era Terenci Moix fue su buen humor, su extenso bagaje cultural y vital. Si hubiera de dedicarle un calificativo, creo que transparente sería el adecuado, pero no por su manera de escribir, que considero todo menos sencilla, sino por el fondo de sí mismo, de lo que pensaba y de lo que sentía, que dejaba entrever.
Su amor por el cine -el cine clásico americano, sobre todo-, fue otro punto a favor en el camino de mi gusto y predilección por el autor. Terenci Moix presentó en televisión -en la 1 de TVE-, el programa Más estrellas que en el cielo. Tuvo mucho éxito, y no me extraña. Se mostraba encantador, cercano y amable, sus maneras eran distinguidas y educadas, sus preguntas, interesantes, nada escabrosas y sí dotadas algunas de un fino sarcasmo humorístico. Se le veía disfrutar entrevistando a sus invitados. No era para menos, el programa le permitió conversar con algunos de los mitos más conocidos de Hollywood y con actores, actrices y personajes importantes de la vida cultural española.
Después de No digas que fue un sueño leí El sueño de Alejandría y, tras él, vinieron La herida de la esfinge, El peso de la Paja (El cine de los sábados y el Beso de Peter Pan), El arpista ciego y esa maravillosa colección de Mis Inmortales del Cine -años 30, 40, 50 y la recopilación de las notas para la publicación del tomo dedicado a los 60, publicado después de la muerte del escritor-, que conservo siempre a mano para disfrutar, de vez en cuando, tanto de la sugerente manera de escribir de Terenci Moix como de las excelentes fotografías que apoyan el texto.
Con el paso del tiempo y de las lecturas, he debido buscar espacio para lo nuevo que ha ido llegando a mi pequeña biblioteca personal. Hace muy poco, resolví ordenarlos alfabéticamente con el fin de tenerlos bien localizados y ello me ha conducido a leer de nuevo No digas que fue un sueño. Hace 32 años que lo leí por primera vez; ahora, aún lo he disfrutado más.
- "Más estrellas que en el cielo". Cada uno de los programas contaba con varios invitados.2 Por el plató del programa desfilaron algunas de las más importantes caras del star system de Hollywood, como Lauren Bacall, Kirk Douglas, Cyd Charisse, Joan Fontaine, Gina Lollobrigida, Esther Williams, Joan Collins o Peter O'Toole.3
Entre las personalidades españolas cabe mencionar los actores Tony Leblanc, Adolfo Marsillach, Amparo Rivelles, Nuria Espert, Sara Montiel, Lina Morgan y Concha Velasco, el tenor Alfredo Kraus o los escritores Antonio Gala, Gonzalo Torrente Ballester, Francisco Nieva, José Luis de Vilallonga y Carmen Martín Gaite.
lunes, 8 de mayo de 2017
Jamming Show, improvisando en el Teatro Maravillas de Madrid.
Jamming Show está en el Teatro Maravillas de Madrid. He tenido la suerte de disfrutarlo hace unos días y lo que tengo que decir es que lloré de la risa. Ritmo vertiginoso, cambios de registro en segundos, dominio de los acentos en el lenguaje y las inmensas ganas de los actores de hacer que la gente se lo pasara bien, eso es lo que pude ver en dos intensísimas horas de carcajadas, con un colofón de 2 minutos de duración en el que los cuatro actores que estaban sobre el escenario -Juanma Díez, Paula Galimberti, Lolo Diego y Joaquín Tejada-, hicieron el "breving (que grabé y dejo aquí), un resumen de todos los gags de la noche.
Fabulosos los cuatro actores y fabulosos los técnicos de luz y sonido, que también curran lo suyo adaptando la música y la iluminación, según lo requiera la situación en cada momento.
En el #jammingshow, los actores improvisan diferentes situaciones basándose en las frases y/o palabras que los espectadores que acuden al teatro, escriben en unas tarjetas al efecto. El resultado es hilarante y demuestra la grandísima capacidad de adaptación teatral y las tablas en el escenario que tienen los actores. El espectáculo varía cada noche y así, cada función es única.
http://www.teatroateatro.com/noticias-teatro/jamming-show-se-muda-al-teatro-maravillas/13129/
sábado, 10 de septiembre de 2016
Polaris, la estrella del Norte.
![]() | |
| Estrella Polar |
Mirar al cielo por las noches, buscar y reconocer las estrellas es, además de enriquecedor desde el punto de vista del aprendizaje didáctico, una manera de disfrutar. Quienes tenemos la oportunidad de vivir en lugares con cielos limpios, donde la contaminación lumínica no nos oculta el estelarium nocturno, tenemos la suerte de poder iniciar o ampliar nuestros conocimientos acerca del universo, al menos, del que podemos ver desde hemisferio en el que vivamos.
Empezando despacio, centrándonos en aprender a situar las estrellas más importantes y reconocidas, guiados por personas que ya posean conocimientos astronómicos y por libros y sitios Web que ofrecen explicaciones sencillas, seremos capaces de conocer mucho mejor un cielo al que habitualmente no prestamos demasiada atención.
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| Arturo, la alfa de la Constelación del Boyero. |
Egipto, Mesopotamía, Grecia, las civilizaciones Maya, Azteca, Inca, Tales de Mileto, Ptolomeo, Galileo, Hubble y su teoría del Big Bang, Einstein, Halley -que dio nombre al cometa quizá más famoso- Carl Sagan..., todos ellos junto con otros muchos que no incluyo para no dilatar el listado pero que merecen igual mención, son nombres lo suficientemente reconocidos y reconocibles como para que nos molestemos -aunque solo sea de vez en cuando-, en mirar arriba en una noche estrellada y admirar los cuerpos celestes y las estrellas.
Curiosidad, interés por la Astronomía, la Ciencia, las Matemáticas, la Mitología o romanticismo y sentido poético de la vida, todos, motivos válidos para comenzar la aventura de mirar al cielo cualquier noche de éstas. Si comenzáis, que las estrellas os guíen.
(Entrada dedicada a J. Mena, por enseñarme y a José, por encontrar la Constelación del Águila).
Enlaces:
- AstroFácil.
lunes, 13 de junio de 2016
Tres reseñas de buen cine
El rey del juego. EEUU, 1965. Norman Jewison.
Int. Steve McQueen, Edward G. Robinson, Karl Malden, Tuesday Weld,
Ann-Margret, Joan Blondell. Nueva Orleans es la ciudad en la que tiene
lugar la acción. Años sesenta, póker, jazz, garitos de juego y música
racial, un hombre joven, atractivo, buen jugador, que no aprecia en lo
que vale a la mujer que le ama y que es perseguido por una mujer a la
que no quiere y que solo busca divertirse con él. Presionado por una
pandilla de jugadores de medio pelo, se lo cree y reta al que es el rey,
visiblemente viejo, aparentemente cansado. El orgullo prepotente y la
osadía frente a la experiencia pícara lleva la dura caída. Todos los
ingredientes del cine americano con buena música de fondo. Los actores,
impecables.
Campo de sueños. EEUU 1989. Phil Alden Robinson. Int: Kevin Costner, Amy Madigan, James Earl Jones, Ray Liotta, Burt Lancaster.
Un
hombre tiene un sueño y lucha por cumplirlo; a partir de ahí,
idealismo, fuerza de voluntad y perseverancia hasta casi la tozudez,
todo, al servicio de la magia. Una película entretenida con la que pasar
un buen rato. Una oportunidad de ver a buenos actores en papeles sin
grandes pretensiones y de gozar unos minutos con la aparición de un Burt Lancaster
que conservaba, a sus 76 años, la misma sonrisa franca y atrevida que
le caracterizó en su juventud y el porte de actorazo que no necesita más
presentación que el nombre.
Christmas, again.
EEUU 2014. Charles Poekel. Int: Kentucker Audley. Una película
ambientada en la época de Navidad que nos muestra cómo no todo es luz y
color. El protagonista es un hombre que hace el turno de noche en un
puesto de venta callejero de árboles y adornos de Navidad. Está solo y
se relaciona con personas de diversa índole. La fotografía de la
película es oscura, intimista, emborrona el fondo para resaltar a los
personajes; llaman la atención los primeros planos de los rostros, sobre
todo en las escenas en las que el silencio manda sobre los diálogos. No
hay héroes, no hay escenas de alta tensión, pero la cámara capta una
historia muy interesante.
El
director, Charles Poekel ha debutado con esta película, que también ha
producido. Presentada en el Festival de Sundance, ha sido nominado al Independent Spirit Award: Premio John Cassavetes
Su protagonista, Kentucker Audley tiene su propio sitio Web y es director, además de actor.
domingo, 27 de marzo de 2016
Cervantes y España: cuatro siglos de locura y de razón.
En 2015 se cumplieron cuatrocientos años desde que se publicara la Segunda Parte del Ingenioso Hidalgo Don
Quijote de la Mancha y en 2016 se cumplen los mismos de la muerte de su
autor, Don Miguel de Cervantes Saavedra. Desde entonces hasta hoy se han
celebrado aniversarios, centenarios, homenajes y se ha difundido la obra por
todos los rincones del mundo.
Millones de personas tienen El Quijote en casa; me pregunto cuántas lo habrán leído. Porque, con este libro, es lo que pasa; conocemos los pasajes más famosos, las frases más memorables, nos lo han regalado, lo hemos regalado, lo alabamos y ensalzamos como una de las mejores obras literarias del mundo y como la mejor -sin duda-, en lengua castellana, pero son muchos los que dicen tenerlo y admiten no haberlo leido nunca.
¿Es reprochable tal declaración? Creo que no. Como en mi caso, para muchos ha sido lectura obligatoria en el colegio y quizá el método de acercamiento al libro no ha sido el adecuado. Obligar a leer no es lo mismo que animar a leer; leer forzadamente no es lo mismo que leer porque te hayan hecho amar la lectura y El Quijote no es un libro fácil. Afortunadamente, en la actualidad hay excelentes adaptaciones del Quijote para niños. Las aventuras del hidalgo se retratan como eso, como aventuras, atractivas para los ojos infantiles, divertidas; ese sí puede ser un buen camino para que, pasado el tiempo, el recuerdo de la obra sea grato y las ganas de leer El Quijote aparezcan. El Quijote no es un libro fácil, repito, la filosofía que en él se condensa necesita una lectura lenta, en mi opinión. Miguel de Cervantes ha sido una de las mayores inteligencias de nuestro país y volcó en su obra tal riqueza de conocimientos y de vocabulario que llega a sobrepasar la capacidad de entendimiento de cualquiera de nosotros la primera vez que nos acercamos a ella.
Hoy en día sigue siendo actual y veraz. Varias veces a lo largo del libro dice Cide Hamete que su intención es desabaratar las ideas románticas que inculcan los libros de caballerías, que alejan al hombre del camino de la razón y lo llevan a cometer locuras y perjuicios irreparables. Bien clara queda, pues, la intención de Cervantes. La España que conoció era la España del Siglo de Oro de las Letras, pero también era la España en la que se atisbaba el final de uno de los imperios más grandes que ha habido en el mundo. Para un hombre de su capacidad intelectual no podría haber habido mejor espejo de cómo éramos los españoles de entonces. Los de ahora, celebramos por todo lo alto el IV Centenario de la publicación de su Quijote y hemos recobrado de repente el empeño por descubrir en qué lugar está su sepultura, dónde reposan los huesos pulverizados del Príncipe de las Letras Españolas. Los de ahora, peleamos con una crisis económica que algunos quieren hacer creer ya pasada. Los de ahora, hacemos que funcione un país donde no hay formado gobierno desde que se celebraran las últimas elecciones generales, hace más de tres meses y aguantamos resignados a unos políticos que no dan la talla que nuestro país merece.
Los de ahora seguimos siendo los de entonces en muchos aspectos y a Don Miguel no le costaría nada reconocernos. Lo que es, es, y no valen vueltas. Descubrimos la fuente de la abundancia y corrimos locos a subirnos en su cresta, ajenos al hecho de que el agua no fluiría eternamente. Pues bien, la fuente se ha secado y hemos terminado como Don Quijote y Sancho, manteados, vapuleados, dando con nuestros huesos en el suelo. Magullados, nos ha tocado levantarnos y buscar nuevo manantial, esta vez, a base de pico y pala. Y si hasta el mismo Don Quijote está dispuesto a echar una mano, rechazando su locura si con ello logra conservar la vida de Sancho, más valdría que algunos salvadores de la patria que recorren orgullosos los pasillos del Congreso, tomasen nota y contuvieran su lengua antes de hablar o, incluso, se fueran por donde han venido.
"-No permita la suerte, Sancho Amigo, que por el gusto mío pierdas tú la vida, que ha de servir para sustentar a tu mujer y a tus hijos; espere Dulcinea mejor coyuntura, que yo me contendré en los límites de la esperanza propincua, y esperaré que cobres fuerzas nuevas, para que se concluya este negocio a gusto de todos".
Millones de personas tienen El Quijote en casa; me pregunto cuántas lo habrán leído. Porque, con este libro, es lo que pasa; conocemos los pasajes más famosos, las frases más memorables, nos lo han regalado, lo hemos regalado, lo alabamos y ensalzamos como una de las mejores obras literarias del mundo y como la mejor -sin duda-, en lengua castellana, pero son muchos los que dicen tenerlo y admiten no haberlo leido nunca.
¿Es reprochable tal declaración? Creo que no. Como en mi caso, para muchos ha sido lectura obligatoria en el colegio y quizá el método de acercamiento al libro no ha sido el adecuado. Obligar a leer no es lo mismo que animar a leer; leer forzadamente no es lo mismo que leer porque te hayan hecho amar la lectura y El Quijote no es un libro fácil. Afortunadamente, en la actualidad hay excelentes adaptaciones del Quijote para niños. Las aventuras del hidalgo se retratan como eso, como aventuras, atractivas para los ojos infantiles, divertidas; ese sí puede ser un buen camino para que, pasado el tiempo, el recuerdo de la obra sea grato y las ganas de leer El Quijote aparezcan. El Quijote no es un libro fácil, repito, la filosofía que en él se condensa necesita una lectura lenta, en mi opinión. Miguel de Cervantes ha sido una de las mayores inteligencias de nuestro país y volcó en su obra tal riqueza de conocimientos y de vocabulario que llega a sobrepasar la capacidad de entendimiento de cualquiera de nosotros la primera vez que nos acercamos a ella.
Hoy en día sigue siendo actual y veraz. Varias veces a lo largo del libro dice Cide Hamete que su intención es desabaratar las ideas románticas que inculcan los libros de caballerías, que alejan al hombre del camino de la razón y lo llevan a cometer locuras y perjuicios irreparables. Bien clara queda, pues, la intención de Cervantes. La España que conoció era la España del Siglo de Oro de las Letras, pero también era la España en la que se atisbaba el final de uno de los imperios más grandes que ha habido en el mundo. Para un hombre de su capacidad intelectual no podría haber habido mejor espejo de cómo éramos los españoles de entonces. Los de ahora, celebramos por todo lo alto el IV Centenario de la publicación de su Quijote y hemos recobrado de repente el empeño por descubrir en qué lugar está su sepultura, dónde reposan los huesos pulverizados del Príncipe de las Letras Españolas. Los de ahora, peleamos con una crisis económica que algunos quieren hacer creer ya pasada. Los de ahora, hacemos que funcione un país donde no hay formado gobierno desde que se celebraran las últimas elecciones generales, hace más de tres meses y aguantamos resignados a unos políticos que no dan la talla que nuestro país merece.
Los de ahora seguimos siendo los de entonces en muchos aspectos y a Don Miguel no le costaría nada reconocernos. Lo que es, es, y no valen vueltas. Descubrimos la fuente de la abundancia y corrimos locos a subirnos en su cresta, ajenos al hecho de que el agua no fluiría eternamente. Pues bien, la fuente se ha secado y hemos terminado como Don Quijote y Sancho, manteados, vapuleados, dando con nuestros huesos en el suelo. Magullados, nos ha tocado levantarnos y buscar nuevo manantial, esta vez, a base de pico y pala. Y si hasta el mismo Don Quijote está dispuesto a echar una mano, rechazando su locura si con ello logra conservar la vida de Sancho, más valdría que algunos salvadores de la patria que recorren orgullosos los pasillos del Congreso, tomasen nota y contuvieran su lengua antes de hablar o, incluso, se fueran por donde han venido.
"-No permita la suerte, Sancho Amigo, que por el gusto mío pierdas tú la vida, que ha de servir para sustentar a tu mujer y a tus hijos; espere Dulcinea mejor coyuntura, que yo me contendré en los límites de la esperanza propincua, y esperaré que cobres fuerzas nuevas, para que se concluya este negocio a gusto de todos".
El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha.
Miguel de Cervantes Saavedra.
Capítulo LXXI
martes, 16 de febrero de 2016
Tiempo de estreno.
¿Podemos estrenar vidas nuevas? Quizá sí o quizá no.
Quizá cada etapa alcanzada es el fin de una vida y cada punto de salida
hacia la meta siguiente es el principio de otra diferente, enriquecida
con el sedimento de lo aprendido, curiosa y expectante ante los
acontecimientos futuros. Hay quien se pasa la vida esperando, hay quien nunca espera nada y hay quien siempre lo espera todo. Yo me contento con el hoy, prefiero sentir plenamente el presente, dejar que me atraviese en delicada caricia flor de un día, único como es, irrepetible, recién hecho en el horizonte rojo del Sol.
Decía Jorge Manrique aquello de que "Las vidas son los ríos...". Quizá por eso me gustan los ríos, porque se asemejan a la vida y la vida me gusta. Quiero planes de futuro a corto plazo, quiero detenerme en el lindero, mirar en derredor, parar la vista en aquellos puntos más lejanos que, por más distantes, no suelen ser objetivo de nuestra contemplación. Para ello, me detendré cuantas veces sean necesarias, y guardaré silencio y escucharé las voces y los sonidos que envuelven mi pedacito de mundo. Cuantas veces sean necesarias. Y mostraré entereza en los momentos de prueba, porque con la vida vienen y te hacen más fuerte.
Qué benéfico ese tiempo en que una puede detenerse a pensar y se da cuenta de que con lo que tiene le basta, y cada día que pasa es más consciente de que sus pasos la llevan por el camino que un día deseó recorrer, de que pese a los tropiezos y gracias a la voluntad y a la casualidad, está saboreando la vida en el punto justo de sazón. Abro un nuevo tiempo, un tiempo de estreno, de colores vivos, de sonidos blancos, de palabras sanadoras, de risas francas. Acabo de probármelo y es mi talla. Me queda perfecto.
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