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lunes, 4 de mayo de 2015

Sandor Alejandro Gerendas-Kiss, un ecologista convencido

Cada día, en muchos lugares de la Tierra, hay personas que dan un pasito más que hace que nuestro Planeta siga siendo un lugar maravilloso. Sandor Alejandro Gerendas-Kiss, escritor, ecologista convencido y estudioso de varias ciencias, lleva dando paso tras paso desde hace varios años. Yo le he descubierto hace relativamente poco y al leer acerca de su vida y de su trayectoria profesional he llegado a la conclusión de que los pequeños pasos son tan importantes como las grandes zancadas, siempre y cuando se hagan en bien del Medio Ambiente. Todo ello suma. Todo.

He creado una reseña en la página "Personajes" del Blog para quien quiera conocer más sobre este escritor y trabajador incansable, nacido en Hungría en 1946 y residente en Venezuela desde que era niño.


miércoles, 8 de octubre de 2014

Don Santiago Ramón y Cajal, el humanismo y la austeridad de un hombre sabio.

Don Santiago Ramón y Cajal nos mira de frente, con una mirada directa en un gesto serio, el que corresponde con un hombre dotado de gran sentido de la justicia y de la honradez. Leer su biografía es leer acerca de la vida de un hombre que dedicó toda su vida al aprendizaje y a la enseñanza de la medicina y de la investigación científica, que hizo de la tenacidad un dogma de fe y que, a pesar de algunos momentos difíciles que le tocó vivir, supo sacar fuerzas de flaqueza en pos de su empeño.

Don Santiago Ramón y Cajal nació en un pequeño pueblo de Navarra, Petilla de Aragón, el 1 de mayo de 1852, en una época convulsa en España, en la que reinaba Isabel II. Su padre era cirujano, así que el mundo de la medicina fue el mundo de su infancia, una época en la que nació su vocación por el dibujo, que le duraría toda la vida. Realizó sus estudios primarios en Jaca y la carrera de Medicina la cursó en Zaragoza. Acabada la carrera, fue llamado para hacer el servicio militar,  se presentó a unas oposiones para médico militar y obtuvo plaza con una de las mejores notas. Poco después, fue destinado a Cuba, con motivo de la guerra que mantenía con España con el propósito de obtener la independencia. Llegó con ilusión pero, a los pocos, meses, el clima y el caos de la administración española, tanto la militar como la civil, hicieron mella en él y enfermó de gravedad. Su estado hizo que le repatriaran a España, al declararle "inútil para el servicio". Si no se hubiese dado esa circunstancia, quién sabe si el joven Ramón y Cajal hubiera llegado a ser el gran médico que hoy conocemos, pero lo cierto es que, afortunadamente para la medicina y la ciencia, su vida y su carrera, siguieron adelante.

Se casó con Silveria Fañanás García y vivieron un matrimonio largo y completado con el nacimiento de siete hijos. No cesó nunca de trabajar y de investigar. No todos los tiempos fueron buenos, pero su amor a la Medicina estaba por encima de todas las cosas. Además de médico, fue un gran humanista, pues sus acciones le delatan como un hombre generoso, preocupado por sus semejantes y compasivo con los que sufrían dolor, penuria o ambas cosas juntas.

Sus estudios de Histología son de los más completos que existen y todas sus investigaciones dieron buen fruto cuando descubrió cómo las neuronas del cerebro se conectan entre sí y cómo eso conforma su funcionamiento, gracias a lo cual, la neurología dio un paso de gigante. Multitud de premios avalan su contribución al avance de la ciencia y sobre todos ellos, el Premio Nobel de Medicina que recibió en 1906.

Su vida fue larga -vivió 82 años-, e intensa y mucho es lo que se puede leer acerca de este importantísimo médico español y universal. Esta entrada se queda pequeña ante la grandeza humana y profesional del personaje a quien está dedicada, su pretensión no es sino ser una manera más de rendirle el respeto que se merece.


Acceso a datos de su biografía en:  http://blogunire.blogspot.com.es/p/ilustres.html

jueves, 18 de septiembre de 2014

Una cuestión de respeto.

Escribo esta entrada después de haber leído estas pasadas semanas dos artículos en relación al cruceiro que en Anchorage (Alaska), rinde homenaje -o lo rendía hasta hace poco-, a la memoria del naturalista Félix Rodríguez de la Fuente, a sus compañeros Teodoro Roa y Alberto Mariano Huéscar, y al piloto del helicóptero en el que sufrieron el accidente que les costó la vida, Warren Dodson. Por lo visto, y debido a la realización de obras en una carretera, el monumento que les recordaba, desapareció. El relato del hecho se publicó a primeros de este mes de septiembre en El Confidencial Digital y reconozco que, cuando lo leí, me pareció que las autoridades de la ciudad habían demostrado una falta de respeto y de sensibilidad mayúsculas.


Sin embargo, a la semana siguiente tuvo lugar la publicación de otro artículo, en esta ocasión en El Correo Gallego, donde se refería la "aparición" del citado cruceiro en el museo de historia de Anchorage. Según el cónsul honorario español en Alaska -que se había interesado por el tema al ser preguntado por una escritora valenciana acerca de la localización del monumento, para poder visitarlo-, las autoridades de la ciudad han confirmado que el cruceiro fue dañado durante las obras, que se retiró para su restauración y conservación, y que volverá a ser instalado en breve. 

domingo, 27 de abril de 2014

La paciencia y el apoyo, los padres de la Ciencia.

Hoy incluyo en el blog un listado de páginas web y otros sitios de interés, directamente relacionados con la ciencia y la investigación. Confío en que sean de utilidad.

La ciencia en nuestras manos
Apoyar a los científicos, invertir en sus investigaciones con recursos humanos y económicos, y promocionar la investigación científica en las aulas desde las edades más tempranas, es la mejor inversión de futuro y progreso de un país. Que muchos tengan que irse fuera del nuestro para poder formarse o desarrollar un proyecto de investigación por falta de dichos recursos, es una verdadera pena. Si Don Santiago Ramón y Cajal, y otros como él, levantaran la cabeza, posiblemente no se sorprenderían de que en España siga ocurriendo lo mismo que cuando ellos pasaron por esa situación. Eso también me da pena.